¿Cómo contribuye la gestión de residuos al desarrollo sostenible?

El desarrollo sostenible es aquel que permite a la sociedad avanzar y evolucionar sin agotar los recursos y las posibilidades de las futuras generaciones, es decir, asegurar un porvenir mejor. Por ejemplo, la tala de árboles asegurando que después vaya a haber una repoblación es desarrollo sostenible, ya que posteriormente habrá la misma cantidad de estos. Por el contrario, el consumo de petróleo no es sostenible porque no hay ninguna forma de reutilizarlo o reciclarlo en un futuro, así como por las consecuencias medioambientales que provoca, que ya son más que conocidas. 

Es en 1987 cuando aparece por primera vez el concepto de ‘desarrollo sostenible’ gracias a la publicación del Informe Brutland. Este alertaba de las consecuencias medioambientales que el desarrollo económico de los países occidentales y la globalización estaban causando. Consistió en una forma de buscar posibles soluciones antes de que la situación fuese insostenible, lo cual resultaba bastante probable por el rápido crecimiento demográfico y por el avance de la industrialización.

OBJETIVOS DEL DESARROLLO SOSTENIBLE

  • Promover la autosuficiencia regional
  • Reconocer la importancia de la naturaleza para el ser humano
  • Asegurar que la actividad económica mejore la calidad de vida de todos los estratos sociales, no solo de los privilegiados
  • Hacer uso de los recursos de manera eficiente y responsable
  • Promover el reciclaje y la reutilización (economía circular)
  • Encontrar la forma de que la actividad económica mantenga o mejore el sistema ambiental
  • Propulsar el desarrollo de tecnologías limpias

Los residuos, por su parte, están estrechamente relacionados con la producción de gases de efecto invernadero, es decir, influyen en el cambio climático. Esto se debe a que mientras más residuos se generen y existan, más producción y consumo habrá, por lo que las emisiones de CO2 aumentarán. A ello se le suman las consecuencias de no realizar una correcta gestión de los residuos, ya que si no se reciclan y, por consiguiente, se depositan en un vertedero; los residuos emitirán metano, el cual es perjudicial para la atmósfera también. 

Es por ello, que se hace necesaria la correcta gestión integral de residuos que priorice el impacto que se causa en el medioambiente y, en consecuencia, trate de minimizarlo para alcanzar el desarrollo sostenible. Dicha gestión de residuos debe perseguir ciertas acciones:

  • Minimizar las emisiones de gas metano en los vertederos: esto se consigue mediante el reciclado y la valorización energética de los residuos en contrapartida de su destinación a un vertedero. 
  • Valorización energética: algunos residuos no pueden ser reciclados, pero sí pueden ser utilizados como combustible para la industria. Esto supone un gran apoyo al desarrollo sostenible. 
  • Potenciar el reciclaje: si los productos son reciclados se alcanza la economía circular. Esta pretende reducir al mínimo posible la producción y el consumo mediante la concienciación de las instituciones políticas y la sociedad. 

Gracias a una correcta gestión de los residuos se puede potenciar el alcance del desarrollo sostenible. Con ello se cumpliría con algunos de los objetivos de la Agenda 2030, la cual se constituye como una guía para minimizar las desigualdades sociales, los efectos del cambio climático y los daños que provoca la existencia y actividad económica del ser humano. 

La gestión de residuos y el desarrollo sostenible
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