¿Cómo funcionan los vertederos para amianto?

Los vertederos de residuos son instalaciones de eliminación de basuras mediante el depósito de estas subterráneamente o en la superficie. Cuando se trata de un vertedero de residuos peligrosos, el tiempo de almacenamiento es superior a los seis meses (ya que si fuese menos se estaría tratando de un punto de acopio y no de un vertedero), un año en el caso de aquellos residuos cuyo destino final es la eliminación, o dos años en el caso de aquellos vertederos destinados a la valorización o reutilización de productos. Asimismo, a estos hay que sumar aquellos vertederos de residuos considerados como tal debido a que sus instalaciones tienen como propósito la eliminación del residuo, es decir, aquella instalación en la que el propio productor elimina los residuos sin necesidad de tener que transportarlos previamente a otro vertedero. 

Únicamente aquellos residuos que no puedan ser valorizados, reutilizados o reciclados, serán depositados en vertederos. Además, siempre que se posible los residuos sufrirán un tratamiento previo (exceptuando aquellos residuos inertes, es decir, aquellos que son poco peligrosos para la salud y el medioambiente). Dicho tratamiento tendrá como objetivo reducir el volumen de los residuos o su peligrosidad, así como las posibles consecuencias medioambientales que puedan tener. 

VERTEDEROS DE AMIANTO

Con respecto al amianto, habrá dos tipos de vertederos que lo puedan almacenar, tanto aquellos destinados a residuos peligrosos como a no peligrosos. Esto se debe a la influencia del estado en el que se encuentre dicho material, es decir, si es amianto friable (las fibras se desprenden con facilidad) o no friable (el amianto se encuentra mezclado con otros materiales o se encuentra en buen estado, por lo que la liberación de fibras es más complicada. Como cuando las placas de fibrocemento se encuentran intactas, por ejemplo). No obstante, independientemente de en qué tipo de vertedero se deposite el amianto, esta instalación deberá estar autorizada para ello. Además, deberá cumplir en todo momento con la legislación relativa a la retirada del amianto. 

TRATAMIENTO DEL AMIANTO EN EL VERTEDERO

El amianto en los vertederos es tratado de dos formas:

  • En minas en las que el amianto, previamente encapsulado, se entierra. En este tipo de vertederos se realizan huecos en el suelo donde se deposita el amianto para después sellarlo con hormigón
  • Con vitrificación. Esto consiste en un tratamiento, aún no del todo difundido y utilizado, mediante el que el amianto es expuesto a altas temperaturas que alteran sus componentes químicos. Finalmente, queda un producto conglomerado que puede ser utilizado en otras construcciones. 

Asimismo, para poder tratar con amianto, los vertederos deberán seguir una serie de protocolos:

  • Los residuos de amianto deben estar etiquetados tal y como está estipulado por ley. De esta forma serán perfectamente reconocibles. 
  • El amianto debe estar correctamente envasado para evitar la liberación de las fibras.
  • La carga de residuos con amianto se considerará como transporte de mercancías peligrosas, por lo que se deberán seguir unas pautas y controles. 

Independientemente de la forma en la que el amianto sea tratado en el vertedero, este último deberá garantizar la protección del suelo y las aguas. Es decir, debe proteger el medioambiente y, en consecuencia, la salud pública y la de sus trabajadores. Es por ello que este tipo de vertederos están constantemente controlados, tanto en su construcción como en las etapas de explotación y clausura. 

¿Cómo funcionan los vertederos de residuos de amianto?
Scroll hacia arriba